Un reto a la democracia: la violencia política digital a las mujeres

Angie Contreras, vocera del movimiento Mujeres Vivas Mujeres Libres.

4/30/2026

Angie Contreras, vegetariana, amante del café, consultora en derechos digitales. Es Integrante de la Asociación Civil Cultivando Género y vocera del movimiento Mujeres Vivas Mujeres Libres.

Con la cercanía de las elecciones del 2027, Aguascalientes y dieciséis estados renovarán las gubernaturas, a quienes nos gusta seguir el día a día de las campañas, las propuestas y también el chisme político, la jornada electoral se vuelve un laboratorio de ideas, propuestas y lamentablemente de violencias.

En México tuvieron que pasar muchos años para que las mujeres lográramos el reconocimiento de nuestros derechos políticos y que se garantizara nuestra participación al votar y ser electas, hoy tenemos una presidenta, gobernadoras, alcaldesas, senadoras y diputadas, lamentablemente hoy la violencia busca limitar esa participación.

El Instituto Nacional Electoral (INE) define la violencia política en razón de género como las “acciones u omisiones de personas, servidoras o servidores públicos que se dirigen a una mujer por ser mujer (en razón de género), tienen un impacto diferenciado en ellas o les afectan desproporcionadamente, con el objeto o resultado de menoscabar o anular sus derechos político-electorales, incluyendo el ejercicio del cargo”.

Si usted amable persona lectora se pregunta ¿qué es eso del género?, se refiere a los roles y estereotipos que siguen dictando qué es, cómo debe ser, verse y actuar una mujer y cuando una no cumple con esa “regla” entonces viene la violencia, son los roles de género los que proveen numerosos motivos para la violencia contra las mujeres en la política, por ejemplo su apariencia no es lo suficientemente femenina, los trabajos domésticos y de crianza, la obligatoriedad de la maternidad, la sexualidad, etc.

Se asume que la violencia es parte de lo que se tiene que vivir-sufrir en una campaña y en el día a día de la política, es el costo por participar en un espacio público, ¿no te gusta?, entonces regresa al lugar que como mujer nos corresponde. 

Es aquí cuando la violencia en los entornos digitales o violencia digital cobra relevancia, el uso de la tecnología, de las herramientas digitales, redes sociales, plataformas se ha vuelto parte importante de nuestro día a día, para muchas personas nos es difícil pensarnos sin nuestro teléfono conectado a una red de Internet, hoy hablamos de los derechos digitales, de la seguridad digital, de privacidad, y también de violencia, esa violencia que conocemos, que se ha nombrado y llevado a las normativas locales y federales, la violencia digital es una extensión de la violencia pero ahora haciendo uso de la tecnología.

Cuando doy una conferencia o estoy en un salón de clases siempre pregunto “¿por qué es real la violencia digital? ¿le sale un puño al celular?, ¿no?, ¿entonces cómo es que esa violencia es real y afecta?” alguien entre el grupo responde, porque afecta emocional y psicológicamente, es correcto, no se necesita un puño para golpear, los mensajes, notificaciones, memes, stickers son también una forma de vulnerar la dignidad de las personas, para algunas personas eliminar un comentario, bloquear una cuenta, silenciar, es suficiente, ¿qué pasa cuando eliminar, bloquear, ignorar no sirve?, ¿qué pasa cuando ese meme se convierte en nota?, ¿qué pasa cuando ese vídeo manipulado y sacado de contexto se vuelve tendencia?, ¿qué pasa cuando una foto de mi cuerpo desnudo está en todas las páginas de chismes de mi municipio?

Las violencias en los entornos digitales tiene un impacto en la democracia, no se queda solo en el comentario en una publicación de Instagram, es el comentario que busca desacreditar su interés de participar por un puesto de elección por su apariencia, se cuestiona su capacidad de gobernar por cómo se ve o por su elección o no de maternar, hemos normalizado que participar debe ser doloroso, violento y tenemos que aguantar.

“En el estado de Zacatecas, el INE reportó que 217 mujeres renunciaron a su candidatura de 2024 alegando “razones personales”, sin embargo, muchas de ellas fueron presionadas, se les negó financiación o incluso las inscribieron como candidatas sin su consentimiento” Desinformación por razón de género y Deep-nudes en México, Eon Institute, 2026, p. 24.

¿Qué se puede hacer?, mucho, empezando por creerles a quienes viven violencia digital. Podría enlistar toda una serie de acciones que pueden hacer las mujeres que quieren o participan en la política para prevenir pero creo que debemos también voltear a ver la responsabilidad de las empresas, instituciones y partidos.

El reto no se queda solo en un comentario o un ataque coordinado para “bajar” una cuenta, las elecciones del 2027 tendrán el uso masificado de las herramientas de inteligencia artificial generativa desnudando y exponiendo a las mujeres candidatas, usando su cuerpo para deslegitimizar su interés político pero ese será un tema del que platicaremos en la próxima columna.

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